Vivir en equilibrio

#Dietas especiales 19 abril 2018

Llevo toda mi vida peleándome con la báscula. Y es agotador.


Desde que tengo memoria, recuerdo a mi madre preparándome pechugas a la plancha y judías verdes... Y no por que ella quisiera, la pobre pasó lo suyo conmigo. No es fácil decirle a una niña de 7 años que no se puede comer un bocadillo de jamón. Porque yo nunca he estado gorda de comer bollos, papas, nocilla, pizza o coca cola. Yo estaba gorda de comer lentejas, cocido, tortilla de patatas, etc. 


Con 7 años el pediatra avisaba de que ya era una niña obesa, y en el colegío (y fuera de él) me llevaban por la calle de la amargura. Tópico de los tópicos, pero  sí, los niños peden ser muy crueles. Así que mi madre hacía todo lo que estuviera en su mano para que adelgazase, por mi salud y por mi felicidad. 


Toda mi juventud y adolescencia fueron más de lo mismo... Dietas y dietas... Adelgazaba, y lo volvía a coger. Me casé y mi peso se estabilizó bastante... Incluso con mis dos embarazos ( en cada uno engorde 7 kilos) logré mantenerme en el mismo peso, aún elevado, pero estable. 


Pero estaba agotada... El origen de mi sobrepeso es hormonal, influye directamente en mi metabolismo... La última dieta que hice (vigilada y controlada por mi endocrino) de 800 calorías, era una tortura... Perdí 5 kilos pero no se lo deseo a nadie...


Y entonces decidí que ya estaba bien, que ya no iba a hacer más dietas. 


Empecé a cambiar mi forma de comer, a cambiar la calidad de todo lo que me comía y la forma en como lo cocinaba. Así entro Thermomix® en mi vida. 


Todos los que hemos hecho dieta sabemos lo monótonas que resultan: ensalada, carne o pescado a la plancha, hervido, ensalada, etc. Y lo prohibitivas que son:no puedes comer de esto, sólo un poco de aquello, etc. 


Yo deje de hacer dieta, pero empecé a usar la Thermomix® para comer más sano... Dejé de llevar una vida tan sedentaria (os aseguro que basta con 30 minutos de ejercicio al día, en casa y sin moverme de la alfombra del salón), cambios que hice poco a poco, sin ponerme fechas.


Y resulta que funciona. Mi cuerpo está cambiando poco a poco.


En el último año he perdido alrededor de 8 kilos, lo que puede parecer poco en ese tiempo, pero es que llevo 40 años con el mismo cuerpo, no puedo pretender cambiarlo en un mes, porque ese cambio quiero que sea un hábito , quiero que sea para siempre. 


Y no he dejado de salir a comer, de celebrar cumpleaños o de irme de vacaciones... Todo es cuestión de equilibrio. 


A lo largo de este año, hice muchísimas pruebas con todo lo que comía, algunos cambios son para siempre otros no funcionaron y eso me hizo darme cuenta que cada cuerpo es de lo que se alimenta. 


Para empezar, no como harinas blancas, ni azúcar refinado. Todo hidrato de carbono puro que me llevo  la boca es integral o es de alguna harina más rica en fibra y menos procesada que la de trigo normal. Y os aseguro que la variedad es estupenda: integral, de espelta, de trigo sarraceno, de avena, de soja... Y lo mismo con el azúcar, no la tomo pura, y hay donde elegir:panela, si rope de agave, si rope de abedul, azúcar de coco... Trato de no ingerir calorías vacías. 


También aprendí que no debo estar más de tres horas sin comer.Porque no sólo hace que llegues con más hambre a la siguiente comida, sino que no activas el metabolismo, no lo haces funcionar. Gracias a mi Thermomix® , puedo preparar fantásticos Smoothies de frutas y verduras para almorzar o para merendar. O unas saludables cookies de chocolate si tengo antojo de algo dulce. 


Además he vuelto a disfrutar de la comida, Thermomix® me ha devuelto eso. Hago cremas, verduras, pescados... Con poco aceite, sin grasas, cocinadas a la perfección, sabrosas, sanas y equilibradas. 


Toda mi familia ha dado este cambio conmigo, con mi hija mayor llegue un poco tarde pero con la pequeña, he podido introducir alimentos que nunca jamás pensé que un bebé de 18 meses comería. 


Thermomix® me ha dado una cocina mucho más sana, creativa,fácil y rápida. Cada día descubro nuevas recetas y nuevas posibilidades. 


Mi último descubrimiento son estas cookies de las que os he hablado antes.


Están buenísimas y tienen un montón de fibra y antioxidantes, así que os pongo la receta para que las hagáis y os deis cuenta de que se puede comer sano y rico, y que no es complicado ni osllevará mucho tiempo. 




COOKIES DE CHOCOLATE Y HARINA DE ESPELTA CON COPOS DE AVENA. 


INGREDIENTES :


-100 gramos de chocolate negro (mínimo del 70%, también podéis usar uno con edulcorantes) 


-50 gramos de aceite de oliva 


-50 gramos de Leche de soja (puede ser de avena, desatada, etc.) 


-1 huevo. 


-150 gramos de harina de espelta 


-30 gramos de panela (puede ser edulcorante,  sirope de agave, si rope de abedul, etc) 


-50 gramos de copos de avena. 


PREPARACIÓN :


1.Precalentar el horno a 180 °. 


2.Introducir el chocolate negro a trozos en el vaso y rallar. 8 seg/vel. 8


3.Añadir el resto de los ingredientes y mezclar. 10 seg/vel 3.5.


4.Sacar la preparación del vaso, untarse las manos con aceite e ir haciendo bolitas con la masa. 


5.Sobre una bandeja de horno cubierta con papel sulfurizado, ir colocando las bolitas algo separadas entre sí, y aplastar las hasta darles forma de galletas. 


6.Hornear durante aproximadamente 15 minutos a 180°.


Sólo tenéis que dejarlas enfriar y disfrutar.


Nos vemos pronto con sanas, ricas e interesantes recetas..